Define primero tu límite
Antes de comunicarlo, aclara qué conducta te afecta y qué acción concreta tomarás si continúa.
Habla desde tu necesidad
Frases específicas suelen ser más útiles que acusaciones globales: “Necesito que acordemos…” en lugar de “Tú nunca…”.
La culpa no invalida el límite
Puedes sentir culpa y aun así estar cuidando algo importante para ti. La emoción no siempre indica que estás actuando mal.
Contenido informativo y educativo. No sustituye una consulta, diagnóstico ni atención de emergencia. Si existe riesgo inmediato para ti o para otra persona, llama al 911 en México o acude a urgencias.